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jueves, 16 de diciembre de 2010

Funda Griffin LightBoard para iPad, ideal para los niños

Esta novedad transformará la tableta iPad en centro de juego para los más pequeños.
¿Valdría la pena comprar el Apple iPad para el niño pequeño? Resulta que el dispositivo, que tubo buena acogida por las personas adultas, también les puede servir a los pequeños. El ordenador tableta le enseñara a los niños a escribir y dibujar. Asimismo, este juguete caro tranquilamente se les puede confiar, gracias a la nueva funda protectora y pizarra de dibujo, a los niños, incluso de 3 años, y no preocuparse en que lo puedan dañar o romper. 
La funda protectora Griffin LighBoard, es una funda especial para proteger el iPad. Además cuenta con accesorios adicionales para el aprendizaje y el juego de los niños. Antes de entregarle la tableta al niño, será necesario ponerle la pantalla Multi-Touch resistente de polímero policarbonato, que evitará el contacto directo del pequeño con la pantalla táctil (que se convierte en pizarra de luz). Así el niño no podrá arañar la pantalla ni activar la tableta. La funda solo tiene aberturas para el sistema de sonido (altavoces) de la tableta y para el conector para los auriculares. 
Para que el niño empieze a jugar, será necesario instalar en la "tableta" la aplicación de dibujo o trazos LightBoard Trace, que se puede descargar gratuitamente de App Store. El programa incorpora en la pizarra más de 35 ejercicios diferentes para dibujar, junto con animaciones divertidas y un juego que enseña a los niños como escribir sus nombres. Para que el niño empieze de una vez a jugar o dibujar, será necesario deslizar el papel en el marco del portapapeles de la funda, para que se visualize la aplicación (gracias a la luz proyectada por el dispositivo).
El paquete de venta con el LightBoard, incluye el papel de "formato iPad" y el rotulador o marcador de

lunes, 8 de noviembre de 2010

"Wall Street: El Dinero Nunca Duerme". Entrevista a Michael Douglas (I)

"Wall Street: El Dinero Nunca Duerme" - asi se denomina la secuela de la legendaria película "Wall-Street", que se estrenará en las pantallas cinematográficas de Rusia. El actor, Michael Douglas, quién actuó nuevamente como el banquero Gordon Gekko, contó a la revista "Ogoniok" lo que piensa sobre la crísis y el culto al dinero.
(Entrevistado por Sergey Rakhlin, Nueva York)

En la primera película  "Wall-street", el héroe Michael Douglas Gordon pronuncia el monólogo que se volvió clásico no solo en en el cine americano si no y también en el cine mundial, que suma la fuerza positiva del capitalismo americano:
Michael Douglas.
"¡La codicia, por no existir una palabra mejor, es buena!. ¡La codicia es correcta. La codicia funciona. La codicia clarifica, penetra y captura la esencia del espíritu evolutivo. La avaricia en todas sus manifestaciones - avaricia por la vida, por el dinero, por el amor, por el conocimiento - aseguró el vuelo de la humanidad!".
Por ironia del destino, la frase "¡La codicia - es buena!" se volvió en los últimos años en una de las acusaciones del orden económico que condujo a la crísis mundial.
A pesar del énfasis cláramente anticapitalista y liberal de la primera película "Wall-street", muchos brahmanes del mundo del dinero de hoy reconocen que ingresar en el sendero financiero les indujo la imagen de Gekko con sus pelos alisados y sus tirantes. Desde ese entonces, la diferencia de salarios, entre un trabajador común y los directores de las compañías americanas, se elevó hasta el 500%. El salario real de los americanos (considerando las rectificaciones de las inflaciones) no crece por decenas de años. Y a los banqueros, que llevaron a sus empresas hacia la bancarrota, los despidieron con "paracaídas de oro" de 100 millones de dólares o más. Y los bancos y empresas, que fueron rescatados del colapso potencial por el gobierno  americano, empezaron al instante a pagarles a sus directivos bonos del importe de 250 millones hasta casi 2 mil millones de dólares. Por ejemplo, Richard Fuld, que hundió a una de las antíguas compañías financieras, al Lehman Brothers, cayó en la "almohada de dinero" de 457 millones de dólares.