Hoy en día se puede decir que han ninguna persona que no haya oído hablar de la abducción (secuestro) por seres extraterrestres. A los secuestrados, sin embargo, se les llaman de formas diferentes: extraterrestres, alienígenas, extraterrícolas. Los ufólogos sostienen que estas criaturas viven en otros planetas o en la Tierra, pero que la esencia del problema por esto no cambia. A todos igualmente les interesa: ¿cómo y por qué se inicia el contacto, de qué o de quién depende...!
El jefe del grupo del Volga de estudio de los fenómenos paranormales y autor de varios libros sobre lo desconocido, G.S.Belimov, ya reunió una buena colección de estos casos. Entre los secuestrados pueden encontrarse: un simple campesino, una ama de casa, un jubilado, un militar retirado, pero muy rara vez (casi nunca) – un prominente científico, político o estadista. Se crea la impresión de que justamente las personas, de las que algo puede depender en este mundo, no les interesan a los extraterrestres.
A toda la diversidad de contactos para ellos es característico algo de común: casi nunca el contacto no se inicia por "encargo" de alguien. Es decir que no es posible programarlo, "solicitarlo", predecirlo, o