Los japonéses ofrecen la solución tecnológica, y en sí la idea de lucha más descabellada, contra los ronquidos. Este mal es una auténtica pesadilla tanto para la persona que ronca y para los vecinos cercanos.
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¿Cómo se utiliza?
La persona, al acostarse, debe de colocar su cabeza encima del estómago del oso. Y es aquí donde empieza lo más interesante. Mediante un micrófono incorporado, el oso Jukusui-Kun (o Sueño Profundo!) controla la intensidad de los ronquidos de la persona dormida.
No obstante, el oso es sólo una parte del sistema robotizado, que en sí incluye 2 dispositivos más. En un
